Construyendo una cultura de vida

Como católicos, alabamos a Dios por su genio creativo. Proclamamos que toda vida es buena y que cada vida humana es muy buena. Cada vida humana, desde el momento de la concepción, es un signo de la libre decisión de Dios de traer al mundo una nueva vida. La decisión es de Dios. Dios elige. Dios elige amar. Dios elige la vida.

Luego de 47 años desde la legalización del aborto en este país, más de 50 millones de vidas han sido injustamente destruidas. Luego de 47 años de trabajo de tantos de nosotros para revertir la injusta decisión de Roe vs. Wade, continuamos depositando nuestra esperanza y confianza en Dios, para que nuestros esfuerzos por defender a los nonatos no sean en vano. Sabemos que nuestra fuerza en esta lucha proviene del cielo, y que la victoria es certera y se cumplirá en el tiempo de Dios.

El Papa Francisco, en su encíclica Laudato Si’, expresa esto cuando declara: “Si pudo crear el universo de la nada, puede también intervenir en este mundo y vencer cualquier forma de mal. Entonces, la injusticia no es invencible.” No vamos a descorazonarnos.

Vivimos en un tiempo en el que se toman grandes libertades en el lenguaje humano. Las personas libremente redefinen el significado de palabras para confundir la realidad. Así, el aborto — tomar una vida — es aceptado con el nombre de “cuidado de la salud”.

El objetivo obvio del cuidado de la salud es la salud. La vida es un preciado bien a ser cuidado y promovido a través del cuidado de la salud. El aborto no es cuidado de la salud. Más bien, es tomar injustamente una vida inocente. El aborto es el rechazo de una opción amorosa de Dios, quien es Vida.

El Papa Francisco nos recuerda la ternura y el amor de Dios, quien es la fuente de todo lo que existe: “Entonces, cada criatura es objeto de la ternura del Padre, que le da un lugar en el mundo. Hasta la vida efímera del ser más insignificante es objeto de su amor y, en esos pocos segundos de existencia, él lo rodea con su cariño”.

Nuestro objetivo es el de construir una cultura de vida. Hacemos esto por medio del reconocimiento de la dignidad de cada ser humano, ya sean miembros de nuestra propia familia, nuestros vecinos, los nonatos, los pobres, los inmigrantes, los ancianos y los moribundos, incluso los presos y los que están en el corredor de la muerte. Cada vida humana es sagrada y merecedora de respeto.

Creemos en Dios. Creemos en Jesucristo, su único Hijo. Creemos en el poder de su muerte y su resurrección. Creemos que nuestra vida proviene de la misma vida de Dios. Creemos que nuestras vidas han sido redimidas por la vida de Jesucristo, y por la misericordia y el amor de Dios. Continuaremos nuestros esfuerzos por construir esta cultura y nuestra sociedad sobre los cimientos fuertes del Dios de Vida.

Noroeste Católico - Octubre 2020

 

 

Archbishop Paul D. Etienne

Archbishop Paul D. Etienne was named Archbishop of Seattle on September 3, 2019 by Pope Francis. Read his blog at https://www.archbishopetienne.com/.
__________

El Arzobispo Paul D. Etienne fue nombrado Arzobispo de Seattle el 3 de septiembre de 2019 por el Papa Francisco. Lea su blog en: https://www.archbishopetienne.com/.