Ofreciendo nuestros sufrimientos por nuestros hermanos y hermanas

En la fiesta de Sn. Francisco, El Papa Francisco emitió una nueva encíclica, Fratelli Tutti, llamando al desarrollo de una familia humana. “Hemos sido hechos para la plenitud que solo se alcanza en el amor”, escribió el papa. “No es una opción posible vivir indiferentes ante el dolor, no podemos dejar que nadie quede “a un costado de la vida”.

Al enfocarnos en las obras corporales de misericordia este mes, podemos ver cómo el abrazar el sufrimiento en la vida puede ser un medio poderoso de unirnos con Jesucristo y, a través de él, unos con otros.

Cada vez que mis hermanos y yo nos quejábamos, mi madre decía, “Ofrézcanlo”. ¿Qué significa eso?

Una oración que aprendí en ese entonces, la cual sigue siendo fundamental para mí, es el Ofrecimiento de la Mañana. Nos muestra cómo ofrecer nuestros sufrimientos individuales para nuestro propio bien y para beneficio de nuestros hermanos y hermanas.

Estos son los componentes teológicos esenciales de la oración:

Oh, Jesús, a través del Inmaculado Corazón de María

Como en toda oración y vida cristiana, estamos llamados a la comunión con Jesús. María, nuestra madre, siempre está lista para facilitar un mayor acercamiento con su hijo.

Te ofrezco mis obras, mis oraciones, mis alegrías y sufrimientos de este día

Todo lo que Jesús hizo fue por amor hacia el Padre y hacia nosotros. Su acto de obediencia final y más grande fue el ofrecer su vida para nuestra redención. Por medio de participación en la Eucaristía, y al recibirla, estamos llamados a ofrecer cada aspecto de nuestra vida a Dios imitando a Jesús. Este es el medio por el cual vivimos más plenamente en conformidad con Él.

Por las intenciones de tu Sagrado Corazón
en unión con el Santo Sacrificio de la Misa

Cuando conscientemente unimos cada momento de nuestra vida con la del Jesús resucitado, crecemos en nuestro amor no solo por el Señor, sino por nuestros hermanos y hermanas también.

En reparación por mis pecados y aquellos de mis compañeros

La pasión, muerte y resurrección de Jesús sanaron la herida del pecado del mundo; aun así, continuamos pecando y necesitamos recurrir a esta fuente inagotable de gracia y sanación. No podemos borrar nuestros propios pecados, pero reparar los pecados es siempre necesario. Admitir sana y honestamente que somos pecadores que necesitan de la misericordia nos ayuda a mantenernos humildes ante los demás y agradecidos con Dios.

En particular por las intenciones del Santo Padre este mes

El ofrecer nuestra vida diaria por las intenciones del Santo Padre es una manera ponderosa de estar en comunión con él y con la Iglesia Universal.

Amigos míos, luchemos por una mayor unidad, para vivir como una familia de Dios. Nuestra fe nos da el poder para aprovechar incluso esas experiencias que tal vez nos podrían aislar para construir el Cuerpo de Cristo, la familia de Dios.

Por favor, estén seguros de que cuentan con mis permanentes oraciones por todos ustedes en estos tiempos difíciles.

Noroeste Católico - Noviembre 2020

 

Archbishop Paul D. Etienne

Archbishop Paul D. Etienne was named Archbishop of Seattle on September 3, 2019 by Pope Francis. Read his blog at https://www.archbishopetienne.com/.
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El Arzobispo Paul D. Etienne fue nombrado Arzobispo de Seattle el 3 de septiembre de 2019 por el Papa Francisco. Lea su blog en: https://www.archbishopetienne.com/.