100 años de servicio a los pobres

Foto: Courtesy SVdP of Seattle/King County Foto: Courtesy SVdP of Seattle/King County

La Sociedad de San Vicente de Paúl alimenta a los hambrientos, asiste con el alquiler y ayuda a inmigrantes

Cuando Charlie Albert llegó de Chicago en 1918, las dificultades que enfrentaban los pobres en Seattle eran tan variadas como lo son hoy en día: los hambrientos que necesitan alimentos, los enfermos que necesitan cuidado médico, los inmigrantes que necesitan empleos y viviendas.

En su ciudad natal, Albert había sido activo en la Sociedad San Vicente de Paúl, una organización católica laica cuya misión es ayudar al prójimo necesitado. Pero, SVdP no existía en Seattle — así que Albert formó el primer grupo en la Parroquia San Benito en 1920.

Un siglo más tarde, la Sociedad de San Vicente de Paúl de Seattle / Condado de King responde a más de 50.000 pedidos de ayuda cada año — para cosas como el alquiler, cuentas de servicios públicos, muebles, y comida. Más de 1.000 voluntarios en 53 parroquias visitan a más de 16.000 personas y familias en sus casas cada año, ayudándoles con sus necesidades inmediatas y asistiéndoles en cada paso para que logren la autosuficiencia.

La espiritualidad es la piedra angular del trabajo de la Sociedad, dijo la directora ejecutiva Mirya Muñoz-Roach, la primera mujer en liderar la agencia local. “Todo vuelve a lo mismo que predicaba San Vicente de Paúl en los años 1600”, expresa Muñoz-Roach. Ayudar a aquellos que lo necesitan significa tanto “entrar en contacto con Cristo, cómo llevar a Cristo a los demás. Es en ese encuentro que nosotros, los vicencianos, nos enriquecemos espiritualmente”. 

Los vicencianos tratan a los necesitados con dignidad y compasión, ya sea durante una visita en un hogar, o en el banco de alimentos de Georgetown, a través de los programas del Centro Latino Rendu o en las cinco tiendas de segunda mano del área de Seattle, donde las personas pueden estirar su presupuesto y a la vez apoyar los programas de SVdP.

SVdP está en constante evolución para responder a las necesidades de hoy en día. Al iniciar su segundo siglo, el mayor desafío es satisfacer las grandes necesidades de sus comunidades, declaró Muñoz-Roach. Para lograrlo se necesitan más recursos financieros, colaboraciones con más parroquias y reclutar a más voluntarios— especialmente jóvenes — a participar del trabajo y vivir la fe en acción.

 “Todos debemos involucrarnos más y comprender el valor de ayudar a alguien que necesita ayuda”, expresó Jim McFarland, director de marketing y comunicaciones para SVdP. “Esa es la esencia de quiénes somos y la esencia de lo que hacemos como organización. Es la esencia de quiénes somos como personas.”

Person-to-person visits are the core of the society's work. Photo: Courtesy SVdP of Seattle/King County

Cómo brindar ayuda concreta a los necesitados

Luego de aceptar criar a sus tres pequeños nietos mientras cuidaba de su madre enferma, Lydia Rodgers no podía cubrir los gastos en aumento con su salario fijo. Al no poder cualificar para asistencia de otras agencias, Rodgers acudió a San Vicente de Paúl de Seattle / Condado de King.

No pasó mucho tiempo hasta que un par de vicencianos llegaron. “Estas señoras, se presentaron a mi puerta sonriendo. Apenas después de dos minutos de conversación, parecía que ya eran dos viejas amigas mías”, expresó Rodfers en video de SVdP . Las voluntarias crearon un plan de asistencia financiera para ayudar a Rodgers y a su familia en su casa.

Estas visitas son la piedra angular de la obra de San Vicente de Paúl. “Nos gusta hacer visitas porque a las personas les gusta contarnos su historia y simplemente hablar acerca de las dificultades que enfrentan”, relata Leonard Andrews, presidente de la conferencia (división) de la Parroquia San Benito en Seattle, donde SVdP inició su obra en el Oeste de Washington en 1920.

Las conferencias del Condado de King normalmente reciben solicitudes de asistencia a través de la línea de ayuda de la oficina de SVdP del sur de Seattle, que las deriva a las parroquias correspondientes para que los voluntarios puedan contactar con sus vecinos que necesitan ayuda. La mayor parte de la asistencia financiera a nivel local proviene directamente de donaciones de parroquianos.

A Andrews le atrajo el trabajo de justicia social, y la posibilidad de proveer ayuda tangible. Recientemente, ayudó a una madre con cuatro niños menores de 10 años que no tenían muebles en su apartamento. La conferencia proporcionó camas para que los niños no tuvieran que dormir en el suelo, además de un cupón para que la mamá pudiera comprar alimentos y ropa de colegio para su niño de primer grado.

 “Realmente es excelente tener una puerta abierta para todas las necesidades personales, y poder ayudar sin prejuicios [esto es] de manera no invasiva, ya que la ayuda es solicitada”, declaró Andrews.

 “Las personas se sienten muy, muy agradecidas por la ayuda. Están muy agradecidas por la conversación”.

Centro Rendu supports the needs of the Latino community. Photo: Courtesy SVdP of Seattle/King County

El Centro Rendu empodera y fortalece a los inmigrantes latinos

Blanca Bemis se siente empoderada por la educación, la capacitación y el apoyo que recibe en el Centro Rendu, un programa de ayuda para latinos, de San Vincent de Paúl de Seattle / Condado de King.  

“Comencé a vivir a los 33 años” expresó Bemis, una hispanoparlante, a través de un intérprete. Con la ayuda del Centro Rendu, la madre de dos niños completó su educación secundaria; ahora tiene planeado convertirse en asistente legal para temas de inmigración.

El Centro Rendu ha enseñado a Bemis cómo ayudar a sus hijas con sus tareas, le dio la autoconfianza para trabajar como voluntaria en el colegio e incluso le ayudó a hablar con sus suegros, quienes no hablan español. Mientras continúa participando en clases y talleres, Bemis trabaja de voluntaria como maestra particular para otros adultos en el Centro Rendu.

“Porque me ayudó, yo quiero retribuirlo”, declaró.

Creado en el año 2013, el Centro Rendu ayuda a más de mil cien miembros de la comunidad latina cada año, brindando educación, servicios sociales, asistencia legal y desarrollo de liderazgo a través de sus localidades en Kent y Renton. El centro recibe su nombre de la Beata Rosalie Rendu, una hermana religiosa Hija de la Caridad, quien enseñó a los fundadores de San Vincent de Paúl en Francia.

“Siempre diré que el Centro Rendu surgió de De huéspedes a anfitriones”, el plan pastoral de la Arquidiócesis de Seattle del año 2007 para el Ministerio Hispano, manifestó la directora ejecutiva de SVdP, Mirya Muñoz-Roach, quien encabezó el programa de Centro Rendu cuando apenas ingresó a la organización.

Ese documento, expresó, “nos está diciendo que la comunidad latinoamericana puede ser parte del dar, no solo deben ser parte del recibir”.

El Centro Rendu inició con un enfoque en la alfabetización en español, ayudando a los inmigrantes latinos a completar su educación. Hoy en día, el centro también ofrece oportunidades de aprendizaje pre-escolar para padres y niños, gestión de casos culturalmente específicos para familias, consejería legal gratis sobre temas de inmigración, y programas de intervención para jóvenes en colaboración con otras agencias para mantener a los niños en las escuelas y lejos de las pandillas, la violencia y las drogas.

De igual importancia, el Centro Rendu fomenta el crecimiento de la comunidad al proveer de un espacio de confianza y respeto. “Ellos se sienten protegidos cuando están en el Centro Rendu”, expresó Ned Delmore, asesor sénior de SVdP.

The Georgetown Food Bank offers food and companionship to those in need. Photo: Courtesy SVdP of Seattle/King County

El banco de alimentos de SVdP nutre cuerpo y alma

Durante cinco días a la semana, las personas forman fila frente al Banco de Alimentos de Georgetown, un antiguo y modesto edificio en el sur de Seattle, donde aquellos que necesitan pueden encontrar mucho más que alimento para nutrirse.

“Nuestro Banco de Alimentos es nuestra iglesia”, declaró Ned Delmore, asesor sénior de la Sociedad de San Vicente de Paúl en Seattle / Condado de King, quien maneja el programa. De cierta forma, expresó, el banco de alimentos es un lugar sagrado, donde “los heridos y rotos…pueden tener un sentimiento de compañía y seguridad”.

“Allí está el rostro de Cristo”, manifestó Delmore.

Cada semana, más de mil familias e individuos vienen al banco de alimentos para conseguir servicios comunitarios. Los contenedores se llenan con alimentos nutritivos, entre los que los clientes pueden elegir de acuerdo a sus necesidades y preferencias. Además, pueden recibir chequeos médicos sin costo (hay 100 enfermeras voluntarias en el programa), eligen ropas de las estanterías, obtienen un corte de cabello o hablan con un “conector comunitario” para conseguir información sobre recursos. Los viernes están dedicados a servir a la población sin hogar.

El personal y voluntarios intentan hacer que la experiencia sea lo más respetuosa, servicial y no crítica posible para todos lo que pasan a través de sus puertas, expresó Delmore.

Brindar alimento a los hambrientos ha sido el trabajo de la organización local de SVdP desde sus principios en Seattle; en 1931, la organización creó un depósito de alimentos para toda la ciudad a fin de manejar todas las donaciones de alimentos que llegaban y así ayudar a la población durante la Depresión, de acuerdo con Jim McFarland, director de marketing y comunicaciones de la organización sin fines de lucro.

Hoy en día, el grupo de voluntarios de la sucursal de Georgetown incluye alumnos de colegios católicos de la arquidiócesis. Para muchos, es su primer encuentro con la pobreza y con el rostro de los pobres y los sin techo, declaró Delmore.

A través de su servicio, manifestó, ellos aprenden que “esta es nuestra fe”.

“Cuando eres católico, la relación entre tu fe y el servicio a los pobres es fundamental”.

Cómo ser voluntario para SVdP

San Vincent de Paúl de Seattle/ Condado de King necesita voluntarios en sus bancos de alimentos y depósitos, tiendas de segunda mano, Centro Rendu y conferencias en parroquias. Conozca más en: svdpseattle.org/get-involved.

La fuente: San Vincent de Paúl de Seattle/ Condado de King, svdpusa.org

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Noroeste Católico – Marzo 2020

Jean Parietti

Jean Parietti is the local news editor for NWCatholic.org and features editor for Northwest Catholic magazine. You can reach her at jean.parietti@seattlearch.org.
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Jean Parietti es editora local para el sitio web NWCatholic.org y destacada editora de la revista Noroeste Católico/Northwest Catholic. Pueden contactarle en: jean.parietti@seattlearch.org.