¿Cómo me está llamando el Espíritu?

Querida Kianna: ¿Cómo puedo discernir el llamado de Dios en mi vida? – Explorador Optimista  

Estimado Optimista: Discernir la voluntad de Dios no es una decisión que se toma de una vez, sino una búsqueda diaria a la que estamos llamados a embarcarnos. Nuestro primer llamado como cristianos es a amar. Esto significa poner a otros antes que a nosotros mismos, y elegir reflejar el amor de Dios en nuestras palabras y obras.

Por medio de nuestro llamado a amar, el Señor nos dirige a cada uno por un sendero único, en el cual debemos ser testigos vivientes y ejemplos del amor de Cristo.

Por ejemplo, Dios puede estar llamándote para ser maestro/a, doctor/a, guardián/a, estudiante, cuidador/a, misionero/a, sacerdote o monja, padre o madre. No hay un camino correcto o errado, mientras te mantengas abierto/a al llamado del Señor y a su orientación. Una cosa hermosa acerca de nuestras vidas cristianas es que podemos servir como ministros, proclamar y compartir el amor de Cristo en toda circunstancia, situación, camino laboral o vocación.

Dicho esto, entiendo que discernir la voluntad de Dios puede traer duda, estrés y desasosiego. Me resulta familiar, ya que me estoy graduando de la Universidad este mes, y, aunque estoy emocionada de comenzar una nueva aventura, no estoy Segura de cómo será mi vida después de la graduación. He estado orando por esto y abriendo mi corazón para estar atenta a dónde Dios me está llevando. Tal vez tú también te sientes identificado con esto, y si sientes lo mismo, no estás solo, y Jesús te mostrará el camino.

A nivel práctico, el Padre Bryan Dolejsi, director de vocaciones para la arquidiócesis, ofrece estos consejos para discernir el llamado de Dios:

  1. Ora para ser abierto/a al llamado de Dios en tu vida. Pide por la intercesión de los santos, dedica tiempo a las Escrituras y a las lecturas espirituales, y (cuando sea posible) permanece cerca de los sacramentos.
  2. Explorar los siguientes pasos y posibilidades. Ofrécete de voluntario/a, aplica para trabajos y programas educacionales, y fíjate en qué oportunidades se abren y cuáles sientes que son las correctas.
  3. Comparte con otras personas tus pensamientos y sentimientos. Como dice Jesús, “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18, 20).

Y recuerden, dijo el Padre Dolejsi, “Todo lo que deben hacer es definir el siguiente paso, no todos los pasos –el Señor les guiará hasta allí eventualmente”.

Aunque es mucho más fácil decir que hacer, intenta no estresarte acerca del futuro. Cada día, cada momento, es una oportunidad de difundir el amor de Dios. Y ahora mismo, Él te puso en este lugar, en este momento, y por una razón –y la razón es para amar a los que te rodean.

Al discernir a dónde Dios te lleva, recuerda que, a través tuyo, Dios desea atraer a otros a Él. Solo tú puedes cumplir esa misión que Dios ha definido, y es a través de tu “sí” diario que nuestro mundo es cambiado. Que la paz de Cristo esté contigo y que el Espíritu Santo siempre guíe tus pasos. ¡Que Dios te bendiga!

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Noroeste Católico – Mayo 2020

Kianna Garmanian

Kianna Garmanian is a senior at St. Martin’s University in Lacey and a member of St. Elizabeth Ann Seton Parish in Bothell, where she leads the RISE young adult group.
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Kianna Garmanian es estudiante del último año de la Universidad de St. Martin y miembro de la Parroquia St. Elizabeth Ann Seton de Bothell, donde lidera un grupo RISE de adultos jóvenes. Envía tus preguntas para Kianna al email: editor@seattlearch.org.