La nueva fiesta de María, Madre de la Iglesia

Photo: Pietro Perugino, Crucifixion with Mary and St. John, National Gallery of Art, Wikimedia Commons Photo: Pietro Perugino, Crucifixion with Mary and St. John, National Gallery of Art, Wikimedia Commons

El Papa Francisco ha decretado que la nueva memoria mariana se agregue al Calendario Romano

Poco antes de morir, Cristo nos dejó desde la cruz en herencia su más grande tesoro en la tierra: su propia Madre, María Santísima. “Jesús, viendo a su Madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dijo a su Madre: ‘Mujer, ahí tienes a tu hijo.’ Luego dijo al discípulo: ‘Ahí tienes a tu Madre.’ Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.” (Juan 19,26-27) Jesús sabía que su Madre no debía quedarse sola. Necesitaba hijos de quienes cuidar, hijos que le hicieran sentir que es su madre, que vinieran pidiendo su auxilio y se refugiaran en su regazo.

El discípulo amado, representante de todos los discípulos amados de Jesús, acoge a María en su casa desde ese día. Y así, la Iglesia acoge a María como su Madre por todos los tiempos. Primero los apóstoles, y luego la Iglesia entera, necesitarán de una Madre que los congregue en el amor, que los ayude a reconciliarse luego de una disputa, que los ponga en paz cuando aflore la tensión, que los consuele cuando las cosas no salgan bien, que les dé esperanza cuando todo parezca perdido y que rece con ellos y también por ellos.

Así, la Madre de Dios se convierte en Madre del discípulo amado y en Madre de la Iglesia.

El Papa Francisco ha declarado que, a partir de este 2018, el lunes siguiente al domingo de Pentecostés, la Iglesia Católica celebre la memoria de la Bienaventurada María, Madre de la Iglesia. El 11 de febrero de este año, al celebrarse 160 años de la primera aparición de Nuestra Señora de Lourdes, el prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Cardenal Robert Sarah, emitió el decreto oficial con que esta nueva fiesta queda inscrita en el Calendario Romano General. Así, se agregará no solo a los libros litúrgicos para la celebración de la Misa, sino también a la Liturgia de las Horas.

El Santo Padre quiere que esta celebración nos ayude a recordar que “el crecimiento de la vida cristiana, debe fundamentarse en el misterio de la Cruz, en la ofrenda de Cristo en el banquete eucarístico, y en la Virgen oferente, Madre del Redentor y de los redimidos.”

Celebrar esta memoria el lunes siguiente al domingo de Pentecostés es muy significativo. Fue en Pentecostés cuando nació la Iglesia al irrumpir el viento del Espíritu Santo en el cenáculo donde se encontraban orando los apóstoles con María. (cf. Hechos 1,14) Es evidente el nexo entre la vitalidad de la Iglesia de Pentecostés y la solicitud materna de María hacia ella. Desde entonces, la Iglesia ha honrado a María como Madre de los discípulos, Madre de los fieles, Madre de los creyentes, Madre de todos los que renacen en Cristo y por supuesto, Madre de la Iglesia. Incluso podemos ver esta advocación en textos magisteriales de los papas Benedicto XIV y León XIII. Pero fue hasta 1964, al concluir la tercera sesión del Concilio Vaticano II, que el beato Papa Pablo VI declaró que, a partir de ese momento, María fuera venerada con el título de María, Madre de la Iglesia.

Para la Iglesia, mayo es el mes de María. La nueva conmemoración litúrgica de la maternidad eclesial de María habrá de darle a este mes y a la espiritualidad de la Iglesia un peso mariano todavía más marcado. ¡La Madre de Dios es madre de la Iglesia! ¡La Madre de Jesús es nuestra Madre! Bendito sea por siempre su hijo, Jesucristo.

¡Apasiónate por nuestra fe!

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Noroeste Católico – Mayo 2018

Mauricio I. Pérez

Mauricio I. Pérez, a member of St. Monica Parish on Mercer Island, is a Catholic journalist. His website is www.seminans.org.

Website: www.seminans.org