¿Podemos los católicos creer en la evolución?

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P: Vi una encuesta que decía que el 57 por ciento de los cristianos evangélicos rechazan la teoría de la evolución y me quedé pensando: ¿Qué enseña la Iglesia Católica al respecto? ¿Podemos creer los católicos en la evolución?

R: ¡Es esta una pregunta que anhelo contestar! Como sabrán, mis estudios universitarios los hice en ciencias naturales y me gradué en Geología. Así que me emociona discutir la evolución desde las perspectivas teológica y científica.

El Papa Francisco dijo recientemente que, “La evolución de la naturaleza no se opone a la idea de la Creación, porque la evolución presupone la creación de los seres que evolucionan”. Lo más notable de la afirmación del Papa es que no hay nada de notable en ella. En serio.

La afirmación del Papa Francisco fue simplemente una continuación de las observaciones papales anteriores acerca de que no existe un conflicto inherente entre el proceso de la evolución y el Magisterio de la Iglesia Católica. Sn. Juan Pablo II llamó a la teoría de la evolución de Darwin “más que una hipótesis” en 1996. Antes de ser electo como el Papa Benedicto XVI, el Cardenal Joseph Ratzinger comentó en 2002 que “evidencia convergente de diversos estudios en las ciencias físicas y biológicas respaldan algunas teorías de la evolución que responden al desarrollo y diversificación de la vida en la Tierra”. En su encíclica de 1950 Humani Generis, el Papa Pío XII escribió, “La Iglesia no prohíbe que… en las investigaciones y disputas… sea objeto de estudio la doctrina del evolucionismo, en cuanto busca el origen del cuerpo humano en una materia viva preexistente.”

Si tantos papas han establecido que el proceso de la evolución no es necesariamente incompatible con el cristianismo, entonces podríamos preguntarnos cuál es la razón de la controversia. Antes de abordarlo, quiero enfatizar que la Iglesia Católica no ha negado ni afirmado la teoría de la evolución como un hecho. Más bien, ha dicho simplemente que esta teoría no es inherentemente incompatible con la fe cristiana. Esta es una importante diferencia para recordar.

Volvamos a la controversia y por qué existe. La principal razón de la controversia tiene que ver con el significado del término evolución y a qué se refiere. Debemos comprender la diferencia entre evolución como un principio autónomo y evolución como un proceso guiado divinamente. También debemos entender qué puede ser generado a través del proceso de la evolución y qué no. Por último, debemos comprender la forma en que el desarrollo humano cultural y moral influye en la evolución misma.

Algunos piensan que la evolución es un principio por sí mismo y que las criaturas vivas comenzaron a existir aleatoriamente con base en la suerte y circunstancia. Esta idea vería el proceso de evolución como una forma de proceso autónomo que tan solo generó las formas de vida que vemos hoy en día. Este entendimiento de la evolución como un principio autónomo es fundamentalmente ateo y es incompatible con la fe cristiana en Dios como Creador.

Pero hay otro entendimiento que considera la evolución como el proceso a través del cual es manifestado el poder creador de Dios. Según este pensamiento, Dio siempre es el agente primario en el orden de la creación y la evolución es el proceso que explica cómo actúa Dios. Esta forma de entender la evolución es compatible con el cristianismo porque afirma el poder creador primario de Dios.

También debería notarse que los seres humanos somos distintos del resto de la creación porque poseemos un alma inmortal. El alma es espiritual en su naturaleza y no forma parte del proceso de evolución. Más bien, el alma es un don de Dios que eleva a los seres humanos a un orden superior y les concede la capacidad de relacionarse con el Creador ahora y por siempre. En tanto que la evolución puede explicar el proceso por el que recibimos nuestros cuerpos físicos, no puede explicar ni resolver la recepción de nuestra alma inmortal.

Esta pregunta acerca de la evolución también plantea el problema mayor acerca de la relación entre la Iglesia Católica y la ciencia en general. Hay quienes equivocadamente creen que la Iglesia Católica está de alguna forma en contra de la ciencia. Nada más falso. Como afirmó Sn. Juan Pablo II en su encíclica de 1998 Fides et Ratio, “ninguna verdadera disensión puede jamás darse entre la fe y la razón, como quiera que el mismo Dios que revela los misterios e infunde la fe, puso dentro del alma humana la luz de la razón”.

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Noroeste Católico - noviembre 2017

Bishop Daniel Mueggenborg

Daniel Mueggenborg is an auxiliary bishop of the Archdiocese of Seattle. Send your questions to editor@seattlearch.org.