¿Por qué quiere el Papa Francisco cambiar el Padrenuestro?

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Lo que la Iglesia reza, es lo que la iglesia cree, así que debemos orar con claridad y corrección teológica

P: ¿Es verdad que el Papa Francisco ha sugerido modificar las palabras del Padrenuestro?

R: Es muy posible que tu pregunta tenga que ver con algunos comentarios que hizo el Papa Francisco a inicios de diciembre de 2017 acerca de una de las súplicas finales del Padrenuestro, “No nos conduzcas a la tentación”. (N. del T. Este tema atañe aquellos idiomas en que se hace una traducción literal de esta petición del Padrenuestro, como el inglés en que está escrito este artículo originalmente. En inglés, la súplica dice, “And lead us not into temptation”, “No nos conduzcas a la tentación”. Lo mismo sucede en otros idiomas como el italiano, el francés y el alemán.)

La sugerencia del Santo Padre era corregir la confusión que algunas personas parecen tener cuando dicen esa súplica. En la historia, algunos han opinado que la traducción del latín de Sn. Jerónimo, “et ne nos inducas in tentationem”, carece de las finas minucias del original en griego. Así, algunos pueden creer falsamente que Dios es quien nos tienta y, por tanto, Dios es responsable de nuestro pecado. Semejante entendimiento es claramente contrario a la revelación que Dios hace de sí mismo en las Escrituras y en la tradición. Dios no nos conduce a pecar, sino el maligno. (Cf Marcos 1,12; Lucas 4,1; Mateo 4,1; Santiago 1,13 para referencias bíblicas que claramente demuestran que, aun cuando Dios permite la tentación y la prueba, es siempre Satanás el agente de esa tentación).

Para evitar este malentendido, los obispos franceses aclararon hace poco que la súplica del Padrenuestro ha de decir, “Ne nous laisse pas enter en tentation” (“No nos permitas entrar en la tentación”). Esta nueva traducción deja claro que Dios no es responsable de nuestro pecado, en tanto que nosotros somos responsables cuando de forma voluntaria elegimos “entrar en la tentación”. La Iglesia en Francia ha comenzado a rezar usando esta nueva traducción a partir del Primer Domingo de Adviento en diciembre de 2017 (antes, la Iglesia en Francia rezaba, “Ne nous soumets pas à la tentation”, que significa, “No nos sometas a la tentación”).

Francia no es el primero ni el único lugar en que la Iglesia reza con esta claridad y corrección teológica. Una expresión similar del Padrenuestro se reza entre los católicos de habla hispana cuando dicen, “No nos dejes caer en tentación”.

A fin de comprender mejor lo apropiado que resultan los comentarios del Santo Padre, debemos recordar dos principios conductores importantes relacionados con la traducción de los textos bíblicos que contienen el Padrenuestro: Lucas 11,2–4 y Mateo 6,9–12.

Primero, es importante recordar que la verdad revelada divinamente es eterna e infalible pero que los idiomas no lo son porque cambian con el tiempo y las palabras pueden tener significados distintos dependiendo del tiempo, el lugar y la cultura en que son hablados. Así pues, para ser en verdad fiel al mensaje querido en un texto bíblico, es necesario de forma periódica hacer pequeñas alteraciones a la traducción para que los idiomas modernos reflejen de manera precisa la intención del autor. Es la razón por la que las traducciones de la Biblia son actualizadas cada pocos años.

Segundo, las oraciones de la vida cristiana, en especial las oraciones empleadas en la liturgia, son una expresión de nuestra misma fe en Dios. La forma como ora la Iglesia, expresa lo que cree la Iglesia. Esta conexión está expresada en la bien conocida expresión en latín, lex orandi, lex credendi¸ que se puede entender como, “la forma en que rendimos culto es la forma como creemos”. Cuando la expresión de una oración en particular no refleja de forma auténtica nuestra fe cristiana, es necesario aclarar esa expresión. Este fue el principio conductor detrás de la nueva edición del Misal en Inglés promulgada en 2011 y ahora empleada a través del mundo de habla inglesa.

Otro principio conductor para comprender e interpretar el Padrenuestro es este: Debemos comprenderlo en el contexto de la vida y el ministerio de Jesús. El Padrenuestro contiene muchas de las frases mismas que Jesús empleaba en su oración a través del Evangelio. De forma muy auténtica, cada cristiano solo puede rezar el Padrenuestro en y a través de Jesús, porque solo Él ha vivido y orado en plenitud y solo en Él podemos vivirlo también. Jesús oraba con frecuencia a su “Padre” en el cielo. En el jardín de Getsemaní, nuestro Señor animó a sus discípulos a orar para no caer en la “tentación” (la misma palabra en griego, πειρασμόν o peirasmon, es empleada para decir prueba, tentación y tribulación). Nuestro Señor nos enseñó a perdonar a los demás a fin de poder recibir el perdón de Dios. Jesús también oraba que se hiciera la voluntad de su Padre y no la suya.

El Padrenuestro es una de las oraciones fundamentales que nuestro Señor Jesucristo nos dio a sus discípulos para formarnos y guiarnos en nuestra peregrinación hacia el cielo. No es solo una de tantas oraciones, es la oración de la Iglesia y la oración de cada discípulo cristiano, la oración de los hijos de Dios. Tiene el propósito de dar forma a nuestras vidas, a nuestra comunidad de fe y a nuestra relación personal con el Señor. El Padrenuestro debe siempre ser relevante y preciso para que pueda dar forma a nuestras vidas de forma correcta como Jesús quiere, y por ello sus traducciones ameritan una actualización periódica.

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Noroeste Católico - abril 2018

Bishop Daniel Mueggenborg

Daniel Mueggenborg is an auxiliary bishop of the Archdiocese of Seattle. Send your questions to editor@seattlearch.org.