¿De qué sirve la Misa?

Querida Kianna:
Tantas personas van a la Misa, y parece que no sirve para nada especial en sus vidas. ¿Qué sentido tiene?
– Buscador

Estimado Buscador:
Primero, quiero que sepas que no estás solo. Creo que todo católico se ha hecho esa pregunta alguna vez, o se ha preguntado cuál es la importancia de ir a Misa cada domingo. Permíteme dirigir tu atención a un punto específico – tu pregunta se enfoca en ti mismo. Todos los humanos estamos instintivamente orientados hacia nosotros mismos, así que nuestras vidas giran constantemente alrededor nuestro: ¿Qué saco de esto? ¿Qué estoy ganando con esto? ¿En qué me puede ayudar esto? ¿Cómo me afecta? Y demás. Sin embargo, el verdadero llamado del cristiano es mirar más allá de sí mismo y hacia el espíritu de Cristo, que nos saca de nuestro ensimismamiento y nos lleva hacia los demás.

Aunque recibimos hermosas bendiciones en la Misa, algunas visibles y otras no, la Misa no debe ser vista como una oportunidad de autorrealización, sino como una forma de alabar y glorificar a Dios y celebrar el sacrificio de Cristo en la cruz. Ir a la iglesia cada semana permite a nuestra alma dar y recibir, descansar en la presencia de Jesús, y unirnos como comunidad y cuerpo de Cristo. La Eucaristía nutre todo nuestro ser de maneras inimaginables que nos permiten seguir adelante y vivir como discípulos de Cristo. La clave es ir con un corazón abierto y ser abierto a las bendiciones de Dios, lo cual con frecuencia se nos pasa desapercibido sin apreciar.

¿Sabes cuán amado eres? ¿Sientes el gran amor de Cristo en la Misa, cuando se ofrece en cuerpo y sangre a ti? Verás, el problema no es la ausencia o la falta de amor en nuestras vidas. Nosotros los humanos estamos constantemente recibiendo una provisión súper abundante de la gracia de Dios, pero ese bien tan preciado nos cuesta  aceptar plenamente. El corazón humano lucha por recibir amor –por estar en paz y permitir que el corazón de Cristo nos ame personalmente. El amor de Dios nunca se pierde, sino que, consciente o inconscientemente, nosotros nos resistimos a la inmensidad de esa gracia poderosa.

Entonces, ¿cómo podemos ser más abiertos a recibir el amor de Cristo? Ora para obtener esa gracia y dedica tiempo a pensar en lo que significa ser llamado por tu nombre y saber que el Señor te conoce personalmente. Él se revela a sí mismo a nosotros en cada momento de nuestras vidas, y está presente de manera especial en la Eucaristía. Presta atención — el Señor te está hablando ahora mismo y desea entrar en tu corazón.

La próxima vez que te sientas distraído, desanimado o confundido durante la Misa, te invito a descansar tu mirada en Jesús. Todas las cosas son para su gloria, no para la nuestra. Vamos a la iglesia con el corazón de un sirviente — un corazón que está listo para amar y para ser transformado, en vez de un corazón que está consumido por sus propias motivaciones y deseos.

Estoy rezando por ti. Por favor, reza por mí. ¡Que Dios te bendiga!

Noroeste Católico - Enero/Febrero 2021

Kianna Garmanian

Kianna Garmanian is the youth minister at St. Elizabeth Ann Seton Parish in Bothell. Send your questions to [email protected]
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Kianna Garmanian es Ministra para Jóvenes en la Parroquia Santa Elizabeth Ann Seton de Bothell. Envíe sus preguntas a [email protected].